Ambiental-Hito: "Las Landas "

Coordenadas (Datum Europe 1950):

N 44º 30` 28,8” WO 00º 48` 16,1”

Autores: Grupo ciclista "Peñas Arriba"

MEDIO DE APROXIMACIÓN: Bicicleta o patines

(para ver las fotos a mayor tamaño pinchar sobre ellas)

Las Landas constituyen una región paisajística muy peculiar, ubicada en el sur de la costa oeste de Francia. Esta zona comienza prácticamente en la frontera con España y se extiende hacia el norte hasta la desembocadura del río Garona. Su extensión interior la forman amplias llanuras de bosques de pinos marítimos, hasta localidades como Mont de Marsan, Roquefort, y más allá de Hostens. Las Landas son un destino turístico común, debido tanto a su litoral playero de cientos de kilómetros de arena ininterrumpidamente, como a sus miles de hectáreas de bosques, lagos interiores, atractivos recorridos fluviales, tipismo rural y oferta de servicios puestos a disposición del turismo activo. Como ejemplo, la extensa y excelente red de carriles bici que abarcan gran parte de su geografía. Nuestra propuesta concreta, sitúa el ambiental-hito en pleno corazón del Parque Natural de las Landas de Gascogne..


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Proponemos recorrer uno de los carriles-bici más aislados de los tramos y núcleos urbanos, un carril largo además (60 km). Este carril atraviesa frondosas masas boscosas fundamentalmente ocupadas por el gran bosque de pinos marítimos. Cruza igualmente alguna garganta fluvial y bordea (o discurre cercano) a tres pequeños lagos. El carril comienza en el pequeño pueblo de Mios (aunque está prevista su continuación hacia el oeste (hacia le Teich).

Estos pueblos se encuentran a medio camino (aproximadamente de la autopista que va desde Arcachon hasta la autopista que enlaza Burdeos con la frontera española), son fáciles de encontrar con un mapa de carreteras. En un pequeño descampado con señalización específica del carril-bici, y espacio para aparcar coches, encontramos el lecho del carril y letreros con mapa informativo del mismo. Nuestra propuesta es igualmente válida, interesante y divertida desplazándonos tanto en bicicleta como sobre patines de ruedas en línea, ya que su lecho de asfalto es de bastante buena calidad.


El recorrido discurre casi totalmente dentro de los bosques, se trata de una sucesión de larguísimos tramos rectos, con una casi permanente ascensión inapreciable. A unos 8 km pasamos la pequeña localidad de Salles, unos 4 km más allá el carril traza un amplio recorte con bajada y subida, para salvar la autopista A63 (España – Burdeos), desde allí en pocos kilómetros nos encontraremos rodando sobre un elevado puente o viaducto, con barandillas amarillas de metal, sobre una garganta y un río estrecho rodeado de mucha vegetación. Por el extremo oeste del puente, y por la cuneta norte del mismo, podemos bajar andando hasta el río bajo el viaducto.

En sus pilares de piedra, se han instalado infinidad de presas de escalada a modo de rocódromo de utilización libre y gratuita. Pues bien, en el talud oeste del río, sobre el pilar, en el punto donde se apoya la estructura metálica que sostiene el puente, en la esquina más al sur de dicho pilar, está posado nuestro ambiental-hito, es francamente fácil de encontrar.
De nuevo en el carril, podemos continuar hasta Beliet, hasta aquí la ruta ha discurrido paralela al cercano río Leire, el cual puede recorrerse en piraguas o canoas de alquiler por estas zonas. 13km más allá está Hostens con sus dos lagos y zona de recreo con servicios de bar, etc. El carril aún continua más, en concreto hasta La Gare de Uzeste.


PUNTOS DE INTERÉS

Aparte del recorrido propuesto, las Landas ofrecen muchas posibilidades al visitante activo y amante de la naturaleza. Las componen varios tipos de terreno muy característicos: la hilera de dunas del litoral (cuya máxima expresión la conforma la duna de Pyla cerca de Arcachón), los estanques paralelos a la costa (como los de Cazaux, Parentis o Aurilhan), las landas húmedas, las zonas húmedas cercanas a los cursos de los ríos, las landas secas, los afloramientos de terreno terciario (margas de Salles, lignitos de Hostens y Morcenx) y el terreno calcáreo del cretáceo (alrededor de Roquefort).

Las dunas litorales se alinean en el borde del bosque. Se fijan mediante plantaciones frágiles de juncos de mar y empalizadas muy simples, evitando, que los bosques se inunden de arena. La mayor parte de la extensión de Las Landas, está ocupada por el bosque de pinos marítimos, producto de las grandes repoblaciones forestales de la segunda mitad del siglo XIX (cerca de un millón de hectáreas). Estos bosques incluyen gran cantidad de helechos, brezos y zonas de aulagas, convirtiéndose en el hogar natural de corzos (de 20 a 25.000 cabezas), jabalíes, tejones, zorros, jinetas, ciervos y demás mamíferos. Las landas húmedas son más diversas en cuanto a vegetación ya que sus sotobosques elevados están formados por sauces, robles y abedules, además de brezos.


En cuanto a fauna de aves, en el periodo de emigración prenupcial se llegan a contabilizar hasta 3.000 grullas, el chorlito antes muy abundante, aún pervive, aunque en vías de extinción. Hay además rapaces como halcones, cernícalo, gavilán y águila culebrera.
Las marismas de los valles suelen inundarse, favoreciendo la presencia de especies vegetales acuáticas y anfibias (nenúfares, drosera, etc.). En el lecho del río Leire aún habitan algunas nutrias, visones y jinetas. También quedan ejemplares de galápago europeo e incluso de lucio desovando en las lagunas. Otras especies de la población piscícola (fundamentalmente carnívora) son la perca, sandre y anguila.

No debemos olvidar tampoco la presencia de uno de los grandes ríos franceses (el Garona), que es un buen ejemplo de río continental de gran caudal y poca pendiente a lo largo de numeroso kilómetros de llanura continental.

En otro tipo de intereses, las Landas se caracterizan por una arquitectura rural propia bien representada por las antiguas casas y edificios auxiliares de labranza, así como por muchas casas restauradas para el ocio o vivienda habitual, afortunadamente, parte de la nueva construcción rural imita el estilo de antaño. Las paredes se construían alternando vigas de madera dispuestas verticalmente y rellenando la separación entre ellas con una especie de adobe. También son característicos semi arcos frontales en la fachada de las casas, dibujados por la curva natural de una gran viga.

 

Para disfrutar y aprender de la cultura agrícola y cívica de las antiguas Landas, en la época previa a las grandes repoblaciones, no hay como pasar un día visitando el Ecomuseo de la Marqueze, al cual se accede desde una estación de tren, a bordo de un antiguo tren de vapor. El museo es un extenso complejo agrícola antiguo, conservado y arreglado, que muestra los usos costumbres y recursos de la época a través de edificios, útiles, muebles distribución, etc. Todo ello incluyendo animales vivos, almacenes, bosque, río, molino, carpintería, casas... Un paraíso para los niños y un agradable paseo temático para los adultos.


ALGUNAS ANOTACIONES MEDIOAMBIENTALES

Las Landas es un buen caso sobre el que debatir. Las repoblaciones forestales del S. XIX han supuesto un drástico cambio del paisaje y la explotación de toda la comarca, estudiar su evolución, implicaciones, aspectos positivos y negativos, no deja de ser un interesante ejercicio de análisis sobre la planificación y ordenación del territorio por parte del ser humanos.

La fijación de dunas mediante empalizadas y plantaciones, así como su protección de la erosión provocada por los caminantes, gracias al establecimiento de puntos concretos de paso, suponen una práctica de sostenimiento del paisaje, compatible con el disfrute ocioso de los excursionistas.

Las anteriormente mencionadas grullas comunes encuentran por único refugio invernal en toda Francia, el campo de tiro de Captieux. Resulta chocante que estos animales huyendo de la presencia del ser humano, se refugien en un territorio militar de prácticas y vuelo de aviones de ataque. De hecho, este se mantiene como uno de los últimos ejemplos de las landas tal y como estas eran descritas en el Siglo XVIII por parte de los viajeros que las visitaban. Evidentemente esto se debe a un doble motivo: prohibición de la entrada a la población civil, y absoluto impedimento de utilización urbanística o productiva del terreno. Sin duda, más asuntos para debatir...

Uno de los principales peligros ecológicos de la zona son los incendios, contra los que se establecen numerosas medidas preventivas.

Algunos autores consideran que “entre las numerosas medidas que permitirían una sensible mejora de las características ecológicas de la pineda citaremos la creación de una simple banda de frondosas alrededor de un sector de pinos marítimos”.
La proliferación, agradable trazado y cuidado mantenimiento de la red de carriles-bici de la comarca, constituyen un gran ejemplo de obra pública al servicio de la comunidad. El cual a su vez se ha convertido en un objetivo prioritario para miles de turistas activos cada año, así como un buen medio de comunicación y promoción de la salud para los propios habitantes, dada la excelente conexión de las poblaciones con y por medio de la red, la cual cubre cientos de kilómetros rurales y urbanos.


PRECAUCIONES Y CONSEJOS


Este itinerario es especialmente recomendado para ser realizado en bicicleta o patinando, sin ofrecer ninguna dificultad en ninguna de las dos modalidades. No tiene apenas desniveles y nada de tráfico motorizado, aunque si numerosos cruces de carreteras comarcales, que conviene respetar. Por otro lado, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones para cada una de las dos modalidades:

BICICLETA: es válido cualquier tipo de modelo, desde las de corredor hasta las de montaña y paseo, aunque probablemente lo más conveniente sean las híbridas o cicloturistas de cubierta algo gruesa. Todo está asfaltado, pero puede resultar interesante algún breve desvío por los bosques o lagos (tomando precauciones para no extraviarse). Es un recorrido ideal para realizar con niños y compañía de cualquier edad o nivel de condición física. Cualquier época del año es adecuada, salvo quizá las épocas invernales de mayor lluvia o frío.

PATINES: los patines deben estar limpios y engrasados para evitar rozamientos que nos fatiguen al rodar largas distancias. La mejor época es el verano o cerca de él, ya que en primavera y otoño, el rocío matinal o el atardecer, pueden cargar el carril de humedad a los lados, haciéndolo demasiado resbaladizo como para apoyarse bien a la hora de impulsarse, y podríamos caernos. Podemos encontrar zonas con hojas de pinos acumuladas, pero no molestan demasiado. No está demás llevar una mochila pequeña con unas chancletas y otros enseres, para pasear por algunos rincones, tener ropa extra y por supuesto, bajar a visitar el ambiental-hito.


Importante llevar reservas de comida energética y agua, ya que hay pocas y pequeñas poblaciones, no hay fuentes y apenas lugares de venta, que además sólo suelen dar servicio en verano.
Nos parece imprescindible y muy recomendable para disfrutar de las Landas en patines o bicicleta, conseguir el siguiente mapa turístico de distribución gratuita:
- Carte des pistes cyclables: “Ma balade, elle est Gironde!”. www.tourisme-gironde.cg33fr tourisme@gironde.com
En él aparecen gráficos e información de todos los carriles-bici, pistas ciclables, etc.


ALTERNATIVAS DE OCIO


- Frente al aparcamiento de Mios, haciendo esquina, hay un merendero al aire libre, junto al río, donde puede adquirirse una buena comida campestre a base de carnes tipo barbacoa, ensaladas, patatas, etc. con la que terminar la jornada.
- Si pensamos emplear varios días por la zona, no está de más visitar Burdeos. Es una ciudad elegante y clásica, llena de bellos edificios y calles. Toda ella además se puede recorrer con seguridad en bicicleta, ya que además de tener pintados por todas las calles los pasillos-bici, la gente los utiliza mucho, lo cual hace que los conductores los respeten escrupulosamente. Un buen sitio para cenar: el Entrecotte (ensalada + entrecot + patatas + profiteroles y vino de la casa), llevan años ofreciendo eso, y siempre llenan el establecimiento.
- Imprescindible la visita al Ecomuseo de la Marqueze, nos puede llevar un día por lo que es bueno llevar comida para pic-nic (y hacerlo en el lugar acondicionado para ello... sobre todo lejos de los ansiosos patos).
- La duna de Pyla, algún descenso en canoa o paseo en kayak de mar por la zona de cultivos de ostras, son buenas opciones también para disfrutar de la zona.