Ambiental-Hito:

"Glaciarismo Cuaternario"

Coordenadas:

N 43º 10' 48,6''

WO 03º 40' 18,6''

Autor: Fernando F. Rojero

(para ver las fotos a mayor tamaño pinchar sobre ellas)

Pistas:

Que en el período Cuaternario el mundo vivió un clima muy frío y que los glaciares ocupaban la mayor parte de Europa, es algo bien conocido por los geólogos y hasta por algunos estudiantes. Que en nuestras montañas queden evidentes signos de la existencia de glaciares, es algo que se espera de los Pirineos o de los Alpes, pero que apenas a 1.000 m. de altitud y cerca de la costa cantábrica se identifiquen perfectamente los restos de glaciares no es algo que la gente espere. Y sin embargo a pocos kilómetros de Santander se encuentra una de los mejores ejemplos que se puedan encontrar: el valle de Lunada.


Descripción Geográfica

El "Ambiental-Hito se encuentra en las proximidades del Mirador de Lunada, se accede a éste por un sendero con escaleras que nos lleva apenas a cien metros de la carretera que sube al Puerto de Lunada desde Cantabria. Una vez en el Mirador, el "Ambiental-Hito" se encuentra en una botella escondida en unas rocas de arenisca próximas. Las que se ven en la foto.

El acceso a este lugar conlleva una interesantísima ruta en coche a lo largo del valle del río Miera, que nos acerca no sólo a una serie de lugares de enorme interés geológico, sino que constituye en sí misma una ventana abierta a las características de la Cantabria rural.


Interés Geológico

Aunque lo más interesante de esta ruta es el glaciarismo, para llegar hasta aquí habrá que recorrer el valle del Miera, donde se encuentran interesantes ejemplos de morfologías fluvial y cárstica, amén de algunos detalles tectónicos (falla de Linto, bloque levantado de Merilla) de indudable interés.

Desde el mirador donde se encuentra el "Ambiental-Hito", se observa claramente la estructura glaciar del valle, en forma de "U" con un fondo redondeado, apenas empezado a profundizar por la erosión fluvial. A ambos lados se distinguen las morrenas laterales, con su caracerística forma de lomas alargadas de sección triangular, una a cada lado del valle.


Hacia el puerto de Lunada se encuentra la cabecera principal de unos de estos valles glaciares, correspondiente a lo que fue el Circo del glaciar, con su planta redondeada debido a la sobreexcavación que la acumulación de hielo, produjo en su fondo. Todavía se reconocen en él las viejas morrenas frontales que nos muestran los sucesivos pasos del retroceso inevitable del glaciar cuando el clima se suavizó.

Estas morrenas, como depósitos sedimentarios que son, resultan fácilmente erosionables por la acción de las aguas superficiales de la cuenca hidrográfica que ha venido a ocupar el espacio que, antaño, dominaron los hielos.

Esta acción erosiva del agua que poco a poco va destruyendo los vestigios glaciares que en tan buen estado nos han llegado, es evidente en todas las morrenas que se encuentran a unos lados u otros de los diferentes valles, y han dado lugar a pequeños torrentes.

Son también visibles algunos picos con la estructura típicamente piramidal que resulta cuando diferentes glaciares erosionan una montaña por varios lados al mismo tiempo.


Acercarse a alguna de las morrenas de estos valles, permite conocer con detalle las características de los sedimentos glaciares: materiales de todos los tamaños, desde cantos grandes, hasta arcillas, pasando por gravas, arenas y limos, mezclados unos con otros sin ninguna selección por tamaños. Los glaciares lo arrastran todo con igual fuerza. de la misma forma, se observa cómo los cantos son angulosos, debido a que el glaciar nos los hace rodar y por tanto no se redondean como ocurre en ríos y costas.

Si para llegar hasta aquí por el valle del Miera tuvimos que atravesar paisajes cársticos de gran belleza, desde el punto de vista litológico, aquí arriba nos encontramos con que las calizas han desaparecido y en su lugar encontramos areniscas que se formaron por sedimentación en medios fluidos, como atestigua la estratificación cruzada que presentan.

Si se tiene interés es visitar los paisajes cársticos de la parte baja del valle, recomendamos la búsqueda del "Ambiental-Hito" de Juntarnosa.


Anotaciones Ambientales

El valle del Miera y el Puerto de Lunada son lugares poco transitados todavía por el turismo masivo, poco interesado en espectáculos naturales que no comprende. Solamente los fines de semana se encuentra por aquí gente, más interesada en comer en alguno de los pueblos del valle que en sus valores naturales, y eso que llegado al puerto de Lunada, se encuentra a pocos km. una pequeña estación de invierno.

Condiciones para la Realización

Es un recorrido que se hace mayoritariamente en coche, que en el buen tiempo no exige nada desde el punto de vista físico, salvo trepar a unas rocas para buscar la contraseña. En invierno es un lugar frío donde nieva con frecuencia, llegando a cortarse en algunos casos la carretera.

Alternativas de ocio

Ya hemos hablado de la existencia de una estación de invierno en las proximidades, a lo que hay que añadir la bondad de algunos pequeños restaurantes de la zona. Siguiendo el puerto hacia arriba, se termina en el publo burgalés de Espinosa de los Monteros. Desde aquí se puede volver por cualquiera de los otros puertos que comunican Cantabria con Burgos, visitando otros lugares de interés que, seguro, irán apareciendo en nuestras páginas.