Ambiental-Hito: "Un par de coles" (Ribamontán)

Coordenadas (Datum Europe 1950):

N 43º 28' 32,2'' WO 03º 49' 09,1''

N 43º 28' 37,8'' WO 03º 42' 29,9''

N 43º 28' 21,8'' WO 03º 43' 50,3''

Autores: José Gutiérrez López

MEDIO DE APROXIMACIÓN: Senderismo y Buceo

 

(para ver las fotos a mayor tamaño pinchar sobre ellas)


En Cantabria, más concretamente en el entorno de Santander, por “darse un cole” se entiende darse un chapuzón, un baño, etc en el agua del mar. La temperatura del mismo en esta costa, podemos calificarla de verdaderamente fría en invierno y fresca en verano, lo cual en cualquiera de los casos aconseja un comportamiento activo en el agua. En este sentido, aquí se propone un precioso recorrido costero que alterna senderismo a lo largo de bellos acantilados, con baños para la práctica del buceo de observación y otras diversiones acuáticas.

Todo ello se realiza en una franja de la costa cantábrica, ubicada en el municipio de Ribamontán al Mar, concretamente entre las playas de Langre y Los Tranquilos. Para ello, se propone un itinerario con tres postas o balizas de señalización que marcan tres puntos concretos de baño. En cada uno de ellos, se ha colocado un ambiental-hito, para ofrecer una modalidad de participación muy dinámica en esta nueva propuesta. Casi nos estamos introduciendo en el mundo de los itinerarios de orientación, road-books o raids de seguimiento.

Con la propuesta de recorrido y actividades aquí descrita y la indicación de coordenadas de tres botellas con contraseña, entendemos que resulta una jornada de excursión francamente entretenida, divertida y emocionante.

Ello plantea un concepto de disfrute playero absolutamente alejado del estereotipo veraniego tan arraigado en la cultura nacional y que exportamos como imagen fundamental de nuestro país al resto de los países europeos. Este modelo de utilización playero vacacional, veraniego y “pachanguero” ha sido, es y será por otro lado responsable fundamental de un drástico deterioro del medio ambiente costero. Afortunadamente aún se preservan espacios playeros diferentes que ofrecen además actividades y utilizaciones diversificadas, saludables y enriquecedoras.


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO


Nuestro recorrido comienza en Langre, el pueblo en sí no tiene un núcleo urbano muy definido. Existe una carretera local que lo une a las localidades de Galizano y Loredo. De ella, en una curva cerrada de 90º, hay una indicación hacia las playas. Poco antes del cementerio, la carretera se bifurca, proponemos tomar el ramal derecho, el cual muere a la altura del cementerio (no es un juego de palabras). Allí puede dejarse el vehículo, o bien aparcarlo en alguno de los prados habilitados para ello (bajo pago).

Allí mismo, el entorno lo constituye una extensa pradera la cual se ve cortada al norte por unos elevados y abruptos precipicios que dibujan una amplia curva bajo la cual se encuentra la espaciosa y bella playa de Langre, en la que ubicamos el baño (“cole”) número uno. Para ello debemos encontrar unas escaleras muy bien acondicionadas, con sólidas barandillas de madera, en su final cantos de diferentes tamaños nos dan acceso a una playa de arena fina y agradable.

Podemos instalarnos donde queramos, el ambiental-hito está situado en la base del acantilado, justo en el extremo oriental de la playa, al acabar la arena, hay un amontonamiento de cantos grandes bajo el acantilado, hay dos rocas grandes características, las coordenadas están fijadas en una de ellas, ya que más cerca del acantilado el GPS pierde precisión. Desde allí veremos una grieta vertical fina y en esquina, la cual nace donde la hierba existente acaba para continuar la pared de roca. La botella está a la vista, incrustada en la grieta:

- Baño nº1 (Langre): la mayor parte de las veces es un buen punto para disfrutar de las olas en cualquier modalidad (surf, body-board (paipo) o a cuerpo con aletas. Esta última modalidad no exige un tamaño de ola excesivo ni cargar con material extra para practicarlo. Básicamente, se trata de nadar con aletas hasta superar las olas que rompen, ubicarse en el límite de rompiente, esperar una buena serie y a surfear sobre nuestro pecho propulsándonos con las aletas... ¡una gozada para empezar la mañana!.

Tras secarnos al sol, podemos reanudar nuestro recorrido, tras volver a subir las escaleras, caminamos por el borde oeste de los acantilados, disfrutando de la vista de la playa. Cruzamos el reducido aparcamiento de la playa Pequeña de Langre y continuamos bordeando los acantilados caminando por la hierba a lo largo de toda la costa. El paisaje es muy bello, los acantilados se elevan más, podemos observar la característica roca de punta de Langre antes de girar rotundamente en dirección oeste.

Tras un rato caminando, ante nuestros pies aparecen formaciones rocosas en la base de los acantilados, las cuales forman una fila que separa el mar de una especie de piscina natural muy larga. Estando atentos al borde del acantilado, podemos encontrar una peña saliente en la cual una placa de hormigón sobre el suelo indica que ese es un punto ideal para observar este fenómeno costero desde arriba.

Unos metros más atrás, el terreno muestra un recoveco en el acantilado, deberemos de buscar un sendero que zigzagueando nos permite, con mucha precaución descender hasta la base de los acantilados, a la “pozona”. A la altura en la que el sendero entre hierba, da paso a acumulación de rocas, a mano izquierda, incrustada entre dos grandes piedras, está situada nuestra segunda botella con contraseña.

- Baño nº 2 (“Pozona”): la idea aquí es practicar submarinismo de observación recorriendo toda la alargada piscina natural. Unas gafas, tubo y aletas son imprescindibles, y un traje de neopreno recomendables si deseamos poder tomárnoslo con calma. Aquí la protección rocosa mantiene en general el agua muy tranquila, lo cual junto con el fondo no excesivo, hace de este paraje unos de los más luminosos y transparentes para bucear en Cantabria.

Nuestra excursión se retoma de nuevo en lo alto de los acantilados. Seguimos bordeándolos hacia el oeste, pronto pasaremos por el estrecho existente entre la línea de la costa y la Isla de Santa Marina, al frente podemos divisar la ciudad de Santander, la Isla de Mouro con su faro, el Puntal (punta de arena y dunas), etc. El sendero nos deja en una rotonda final de calles que provienen de Loredo, desde allí divisamos el fondo rocoso existente entre la Playa de la Isla de Santa Marina y la inmediata playa de los Tranquilos, ésta es la zona de buceo para nuestro tercer y último baño.

Tras cruzar la rotonda, un camino con acera (evitando las primeras escaleras), nos lleva hasta la cala más grande de los Tranquilos. Esta playa orientada hacia el oeste es ideal para pasar en ella la tarde hasta el ocaso.

- Baño nº 3 (Los Tranquilos): aquí se sugiere un nuevo buceo (con traje de neopreno si se pretende estar bastante tiempo en el agua). El área de observación es el sector existente entre las dos calas de arena, el acantilado donde está ubicada la rotonda y la isla de Santa Marina. Todo ello forma un fondo rocoso de poca profundidad rico en vegetación submarina y fauna marina. La visibilidad depende en gran medida del oleaje habido durante los días previos a nuestra visita, con mayor turbiedad cuanta mayor agitación.

El baño tendrá una parada en la playa de la Isla, allí proponemos un paseo para el cual resulta IMPRESCINDIBLE disponer de calzado deportivo. Se puede pasear por la zona oeste y sus acantilados, además de utilizar los senderos trazados, evitando en todo momento atravesar el terrible entramado de zarzas y vegetación áspera que invade la isla.

El ambiental-hito está ubicado en una madriguera cercana al monolito pinado en la isla, en la zona noroeste de la Isla.
De vuelta a la playa, punto final del recorrido, se puede disfrutar de una tarde muy agradable y con suerte, de una envidiable puesta de sol frente a la ciudad de Santander. Una forma autónoma de volver hacia medios de transporte es tomar un sendero hacia el oeste para acceder a la larga playa de Loredo y pasear por ella junto al mar hasta llegar a Somo, donde se dispone de servicio de autobús o lancha hacia Santander.

PUNTOS DE INTERÉS

Desde un punto de vista geológico la zona aporta la visión de admirables acantilados, muestras excelentes de estratos, geomorfología diversa costera (rocosa y arenosa), etc. Además, la Isla de Santa Marina se caracteriza por una reconocida abundancia de fósiles entre sus rocas calizas.

En cuanto a la fauna, es rica dentro de las características de un ecosistema de abrupta costa cantábrica. Los acantilados albergan algunos tipos de aves de caza como halcones, que sumados a los ratoneros, cernícalos y milanos que sobrevuelan las praderas constituyen un amplio repertorio de rapaces. Las rocas costeras son ricas en moluscos, crustaceos... Los fondos marinos están poblados de numerosos peces de roca (jargos, porredanos, salmonetes, etc.) y de arena, además de pulpos. La Isla es una curiosa colonia de gaviotas (donde además podemos ver sus huevos y los huesos que forman parte de sus restos al morir), las cuales coexisten con reptiles y conejos.
La flora es especialmente diversa en los fondos cercanos a la isla en lo que se refiere a lo submarino y en la propia isla en lo referido a la flora terrestre, con numerosas especies de arbustivas y gran variedad de flores.


ALGUNAS ANOTACIONES MEDIOAMBIENTALES


-La costa cantábrica especialmente si en las zonas en las que ésta incluye playas, corre un evidente riesgo de transformación derivado del avance de la construcción, algo ya irremediable en otras zonas costeras cercanas. Además del impacto paisajístico (no olvidemos que el paisaje representa en esta zona uno de los principales valores turísticos), los kilómetros de costa que permanecen en estado más o menos natural se van reduciendo alarmantemente. Por otro lado la superpoblación que la zona sufre en los meses estivales provoca un exceso de consumo de agua que empeora ostensiblemente la calidad de vida de sus habitantes, además de sobrecargar el consumo del flujo natural del río Miera. La construcción de un futuro campo de golf en proyecto, puede ser una buena alternativa que ayude a conservar parte del terreno, derechos públicos de paso, paisaje, etc. O bien una mera excusa para facilitar un exceso constructor.


-El POL (Plan de Ordenación del Litoral) se ha convertido en una auténtica arma política, que obedece sin miramientos a los intereses de las distintas fuerzas en liza tanto a nivel regional como local. Esta circunstancia plantea serias dudas sobre el futuro resultado y cumplimiento de una normativa que inevitablemente va a determinar en el futuro el estado de conservación de la zona. Estamos ante una oportunidad histórica para garantizar un futuro deseable.


- La gran afluencia de turismo está provocando numerosas y variadas alteraciones, algunas positivas y otras negativas. La autoridad local se ve obligada a introducir nuevos servicios a la comunidad (construcción de un carril bici, servicios de ocio hacia la comunidad, seguridad en playas, etc.). La autoridad regional realiza un impresionante esfuerzo en el mantenimiento de la limpieza de las playas, con evidentes resultados positivos. Las construcciones locales tradicionales van siendo rehabilitadas, algunas praderías permiten cierto aprovechamiento económico a sus propietarios al utilizarlos como aparcamientos de pago en pleno verano. Sin embargo, la incrementada demanda gastronómica dispara el furtivismo costero. La superabundancia de tráfico provoca algún colapso de estacionamiento que en alguna ocasión ha terminado en reyertas. El turismo igualmente ha disparado la especulación, encareciendo terriblemente los precios de la primera vivienda para la zona, enconando las disputas vecinales por los lindes y frenando el desarrollo demográfico natural de la zona, convirtiendo parte de su territorio en espacios urbanos fantasmas.


- La tragedia del Prestige se ha hecho notar en la zona, si bien la presencia del fuel no ha sido desmesurada, el goteo es permanente, exigiendo un gran esfuerzo de los equipos de personas dispuestos para su limpieza y de gasto económico para el mantenimiento de los mencionados equipos. El trabajo ha de reconocerse como excelente y laborioso.
-Aún siendo anecdótico, resulta descorazonador ver como la falta de información provoca que numerosos peregrinos que afrontan el itinerario costero del Camino de Santiago, lo hagan caminando por el borde de una carretera regional en lugar de hacerlo por el sendero costero, infinitamente más bello y agradable.


- Langre es una de las playas nudistas pioneras de Cantabria, aquello supuso en su día algunas reacciones poco civilizadas (ruedas pinchadas, fotografías furtivas y algún que otro sermón alcista). Hoy en día la playa es una excelente muestra de convivencia cívica, más o menos media playa (al este del puesto de vigilancia) es utilizada por los nudistas y la otra mitad por no nudistas.


PRECAUCIONES Y CONSEJOS


- El mar cantábrico tiene sus riesgos, los cuales pueden manifestarse en forma de gran oleaje, mareas sorprendentes o resacas (corrientes) peligrosas. Los remedios básicos son precaución e información.


- Los acantilados no son peligrosos, pero tampoco el lugar ideal para hacer tonterías o despistarse. Especial cuidado merece la bajada a la “pozona”.


- En la Isla de Santa Marina no conviene salirse de los senderos trazados, ya que la vegetación es muy agresiva pudiendo provocar innumerables arañazos y pinchazos.


ALTERNATIVAS DE OCIO

- Alojamiento rural: La Casona de Suesa (Suesa). Precioso, y sus dueños una pareja joven encantadora. http://www.lacasonadesuesa.com
- Aperitivo: “Bar del Cruce” (Galizano). Especialidad en mejillones y sobre todo sus famosas rabas.
- Para acercarse a este municipio recomendamos utilizar el servicio de lanchas desde Santander a Somo. www.losreginas.es